sábado 15 de octubre de 2011

¡Globalicemos la Plaza Tahrir! ¡Globalicemos la Puerta del Sol!


El 15 de octubre, unidos y unidas en nuestra diversidad por un cambio global, exigimos democracia global: un gobierno global del pueblo y para el pueblo. Inspirados en nuestros hermanos y hermanas en Túnez, Egipto, Libia, Siria, Bahrain, Palestina-Israel, España, Chile y Grecia, también exigimos un cambio de régimen: un cambio de régimen global. En las palabras de Vandana Shiva, la activista india, exigimos el remplazo del G8 por la humanidad completa- el G7,000,000,000.

Las instituciones internacionales no democráticas son nuestro Mubarak global, nuestro Assad mundial, nuestro Gaddafi internacional. Estas incluyen: el FMI, OMC, el comercio internacional, los bancos multinacionales, el G8/G20 y el Consejo de Seguridad de la ONU. Como Mubarak y Assad, no permitiremos que dirijan nuestras vidas sin nuestro consentimiento. Todos nacimos iguales, pobre o rico, mujer o hombre. Africanos y Asiáticos son iguales a Europeos y Americanos. Nuestras instituciones deben reflejar esto o ser derrocadas.

Hoy, más que nunca, fuerzas globales determinan nuestras vidas. Nuestros trabajos, nuestra salud, nuestra vivienda, nuestra educación y nuestras pensiones están controladas por los bancos internacionales, el mercado, los paraísos fiscales, las corporaciones y las crisis financieras. Nuestro medio ambiente está siendo destruido por contaminación en otros continentes. Nuestra seguridad la determinan las guerras y el comercio de armas, drogas y recursos naturales que benefician a personas fuera de nuestras fronteras. Estamos perdiendo el control sobre nuestras vidas. Esto debe terminar. Esto va a terminar. Los ciudadanos del mundo debemos recuperar el control sobre las decisiones que nos afectan a todos los niveles – de global a local. Esto es democracia global. Esto es lo que hoy exigimos. [Este párrafo fue agregado siguiendo las sugerencias de las asambleas]

Como los zapatistas mexicanos, hoy decimos “¡Ya basta! Aquí el pueblo manda y el gobierno obedece” - ¡Ya basta! Aquí el pueblo manda y las instituciones globales obedecen. Como los indignados españoles decimos “¡Democracia real ya!”- Democracia global real ya.

Hoy hacemos un llamado a los ciudadanos del mundo: ¡Globalicemos la Plaza Tahrir! ¡Globalicemos la Puerta del Sol!

jueves 15 de septiembre de 2011

La democracia necesita una buena reforma

Hace una semana hablando de política con mi padre (funcionario jubilado militante desde hace años del Psoe y voluntario en varias asociaciones) y de los cambios que se deberían hacer para mejorar nuestra democracia, me soltó que él pensaba que los que se dedicaran a la política deberían hacerlo por gusto, por servicio a la comunidad, y que por ello deberían seguir cobrando el mismo sueldo que estaban cobrando anteriormente. Me pareció un horror: ¿cómo podían personas que desarrollan el mismo trabajo cobrar diferente sueldo? Él insistió en que estaría encantado de ser representante ciudadano cobrando exclusivamente su pensión y teniendo las dietas cubiertas para que no le costase nada. Después de meditarlo una semana ya no tengo tan claro si es un horror o no es tan mala idea si se complementa con muchas otras medidas que mejoren la elección directa de los representantes por parte de los representados, así como con medidas de transparencia, incompatibilidades, fijando un mínimo (por ejemplo el doble del salario mínimo) y un máximo (por ejemplo lo que cobran ahora los diputados sin complementos de sus partidos ni otros cargos). Ya sé que no es justo que a mismo trabajo exista diferente salario, que se lo digan a las mujeres, y defenderlo suena a todo menos a socialismo. En cualquier otro ámbito estaría en contra de defender la existencia de cualquier desigualdad. Pero si pienso que el parlamento debe ser reflejo de la sociedad a la que representa, el que las desigualdades estén presentes igual hace que seamos más consciente de su existencia y luchemos para eliminarlas.

La democracia necesita una buena reforma. Los ciudadanos han llegado a su límite y una mayoría no se sienten representados ni por los partidos, ni por los parlamentos, ni por el resto de instituciones. ¿Acaso no es lógico? ¿Quién se puede sentir representado por unas personas que no eligen directamente sino a través de unos partidos con dudosa democracia interna? ¿Qué trabajador puede sentirse representado por alguien que cobra entre 3.000 y 12.000 € al mes con todos los gatos cubiertos por dietas?

jueves 1 de septiembre de 2011

Carta escrita a los diputados socialistas almerienses en el Congreso de los Diputados:

Desde la plataforma de pensamiento y reflexión socialista 'REDflexiona', formada por militantes y simpatizantes del PSOE de la provincia de Almería que buscan la necesaria regeneración de esta organización con el objetivo de volver a recuperar los valores socialistas olvidados durante los últimos años

Consideramos que la reforma constitucional planteada, teniendo en cuenta la trascendencia jurídica, económica y social de la misma, no puede ser abordada sin un proceso de participación ciudadana acorde con la importancia de los cambios que implicará. Por ello entendemos que nuestros representantes socialistas deben respetar la soberanía popular y solicitar la celebración de un referéndum por medio del cual el pueblo español decida si está dispuesto a admitir estos trascendentales cambios constitucionales

Consecuentemente, le exigimos que actúe en conciencia socialista y rechace la iniciativa de reforma así como que, en caso de que aquella prosperase, apoye la celebración de un referendum que nos permita a los ciudadanos manifestar de forma auténticamente democrática nuestra voluntad en relación con la reforma propuesta

Firmado: Plataforma socialista 'REDflexiona'

jueves 30 de junio de 2011

@REDflexiona

La política está que arde. Por fin los ciudadanos han despertado de su letargado sueño, en el que vivían en un mundo feliz y perfecto cual "Matrix" creado por este sistema capitalista que nos gobierna. La crisis, en los principios económica, se ha demostrado que es más una crisis sociopolítica, una muestra de las tremendas disfunciones del sistema actual que en su día nos legaron nuestros padres y abuelos. Es natural y normal que los ciudadanos, y en especial los jovenes que hemos heredado este sistema en cuya construcción no hemos participado, hayan dicho basta y salgan a la calle. No es el sistema que queremos, y estamos seguros que tampoco es el sistema por el que lucharon nuestros antepasados. Es la hora de LA POLÍTICA, no de los políticos actuales que han tenido su oportunidad y nos han fallado.

Pero aun diciendo todo esto, debemos ser realistas y pragmáticos. Y no porque no debamos exigir lo imposible. De hecho me encanta la frase "TENEMOS SOL, ES HORA DE PEDIR LA LUNA". Al pedir que seamos realistas y pragmáticos me refiero a que debemos analizar fria y objetivamente como funciona el sistema actual, que no nos gusta y queremos cambiar, y como debemos hacerlo utilizando los mecanismos del sistema. Si estamos unidos podremos. Centremonos en los objetivos que compartimos la inmensa mayoría de los ciudadanos y no en los matices que nos separan.

Como ciudadano que defiende una ideología socialdemocrata, estoy desde hace tiempo muy indignado con el modelo actual de partidos políticos. Ya lo puse de manifiesto en anteriores entradas en este blog. Pero yo, al igual que muchos ciudadanos que opinan como yo, decidí canalizar mi indignación además de apoyando las protestas en la calle, militando en un partido político e intentando cambiarlo desde dentro. Yo no creo que el problema sean los partidos, sino su funcionamiento interno. Tampoco creo que el problema sea la representación parlamentaria, sino como se eligen a esos representantes. No creo que el fallo esté en la democracia sino precisamente en la falta de democracia en importantes componentes del sistema.

Un grupo de militantes de base del PSOE, que compartimos en lineas generales este planteamiento, hemos decidido dar la batalla no sólo en la calle, sino dentro del partido, haciendo una limpieza de arriba a abajo. Queremos que los indignados, de los que formamos parte muchos socialistas, tengan voz y voto en el PSOE. Queremos empezar el cambio obligando a los candidatos que se presenten a dirigir el partido en la provincia de Almería a apoyar un manifiesto y comprometerse a realizar las reformas que se piden en él. Solo de ésta manera obtendrán nuestro apoyo. Sabemos que la tarea no es fácil. Pero tenemos a nuestro favor la convicción de que el momento del cambio ha llegado, y que ninguno de nosotros vive ni pretende vivir de la política.

Me encantaría que nuestra voz llegara a todos los militantes del PSOE para que supieran que no están solos, que somos muchos los ciudadanos indignados que además militamos en este partido con tanta historía a sus espaldas, gracias al cual se lograron tantisimos avances sociales. Debemos recuperar la ilusión y la ACCIÓN para volver a su esencia y estar en la vanguardia de los cambios que debemos seguir haciendo si queremos lograr una sociedad más justa. Es hora de #REDflexiona r

jueves 9 de junio de 2011

Reflexiones sobre la Globalización


Como se está demostrando con esta crisis mundial, las políticas neoliberales han fracasado. Hemos caido en el error de entrar en su juego quitandole poder a los gobiernos de estados democráticos. Creo que, al igual que en la construcción europea, hemos empezado la casa por el tejado, yendo demasiado rápido en el proceso al globalizar determinadas materias tan decisivas en nuestra vida, como es la economía. Hemos caído en la trampa de darles a las empresas un mercado global sin haber creado antes un "gobierno global" democrático (esta palabra es fundamental) que lo regule. Los supuestos organismos internacionales como el FMI, ONU, OMC, etc, no son elegidos por una ciudadanía mundial en unas elecciones democráticas, sino por unos políticos que a veces no sabemos muy bien a quienes representan.

Debemos obligar a las empresas que quieran vender en nuestros países, a someterse a un gobierno democrático elegido por sus ciudadanos, que a su vez son los consumidores de esas empresas. Si las empresas producen sus productos en países que no respetan las mismas reglas de nuestro llamado “Estado del bienestar”, que deberían respetar si producen en nuestro país (derechos humanos, derechos de los trabajadores, impuestos, respeto al medio ambiente, no-explotación infantil, inclusión de los discapacitados, etc), nos estamos haciendo un grave perjuicio como sociedad y terminaremos perdiendo los logros que tanto nos han costado conseguir.

Hagámonos las siguientes preguntas:

¿Quiénes se benefician de la globalización de la economía sin control gubernamental?

¿Qué ideología política ha sustentado esta desregulación?

¿Podemos competir los trabajadores de un “Estado del bienestar” con los trabajadores de los países sin derechos ni políticas sociales en un mercado laboral global?

¿Qué debemos globalizar primero: la democracia-derechos humanos o la economía?